Filtro de Carbón Activado

Filtro de Carbón Activado

El ACF se utiliza en la purificación del aire en plantas de tratamiento de aguas residuales para evitar problemas de malos olores. Las emisiones malolientes en estos procesos están relacionadas con compuestos gaseosos generados por la descomposición de materia orgánica y azufre por bacterias. Los efectos en las personas suelen ser psicológicos, pero pueden llegar a causar náuseas, vómitos y pérdida del apetito. En los últimos años, el control de olores se ha convertido en un aspecto clave en el diseño de plantas de tratamiento, especialmente para garantizar la compatibilidad ambiental y lograr la aceptación pública de nuevas instalaciones. Hay diversas formas de reducir los olores durante el tratamiento, y una de las más efectivas en las etapas finales es el uso de filtros de carbón activado. En el filtro ACF de SIMECO, el aire se conduce a través de un lecho de carbón activado, reconocido por su gran capacidad de adsorción gracias a su enorme superficie de contacto (1 gramo de carbón tiene 500 m²). Opcionalmente, se puede incluir un sistema con dos ventiladores (modo operación y reserva) para evitar tiempos de inactividad en caso de fallo. Como característica adicional, se puede instalar un sensor de H₂S en la chimenea de salida para indicar el momento exacto del reemplazo del carbón. El material de fabricación puede ser acero galvanizado en caliente, acero inoxidable AISI 304/316, o según necesidad, acero dúplex o AISI 904
Scroll al inicio